Sociedades de ayer, sociedades de hoy

Mitos y algo más

 

Arqueología y Antropología para entendidos y curiosos.

 

 

La página de NAyA pertenece a una organización sin fines de lucro e intercambio científico dedicada a la antropología y la arqueología que, entre otras cosas, ha publicado 29 revistas electrónicas de difusión científica.

En www.naya.org.ar pueden encontrarse artículos y tesis, un diccionario de mitos y leyendas, un museo virtual y datos diversos (redes de intercambio, links y conexiones a sitios relacionados, etcétera). La arqueología no es excluyente. Por el contrario, tocan muchos temas ligados a la sociedad actual ­–globalización, internet, la identidad, el Mercosur–, siempre desde la óptica de la antropología.

Aunque algunos artículos tienen la complejidad propia de un trabajo académico, muchos, en cambio, manejan un lenguaje simple, accesible a cualquier persona interesada en conocer algo de las antiguas culturas americanas y de nuestra sociedad moderna.

Explorar la página a fondo lleva su tiempo. En el museo virtual, por ejemplo, pueden encontrarse unas muy buenas muestras del Taller de Fotografía e Investigación Social de la Universidad de Buenos Aires, pero lo fotográfico no se agota allí: si se clickea en los artículos sobre momias y costumbres funerarias, el navegante no sólo accederá a la historia de las acllas (las Hijas del Sol que eran sacrificadas en el Cuzco), sino que se encontrará con unas excelentes fotos de diversos restos hallados en la región andina.

Lo que puede decepcionar es el diccionario de mitos y leyendas americanos. Está en plena construcción y todavía es bastante incompleto, pero como es un trabajo titánico, la gente de NayA invita a los que navegan por la página ayuden en su elaboración.

 

 

La Chancleta on line

¡Lo que tú esperabas, muchacha!

 

Ante la cantidad de tonterías que se presentan bajo el rubro “para la mujer”, viene bien que alguien se decida a tomarle un poco el pelo al tema. Presentada como un magazine tradicional –algunas de sus secciones son “fotonovela”, “shopping”, “test”, “sólo para hombres”–, La Chancleta on line (www.lachancleta.com.ar) se dedica a reírse de los tópicos infaltables en revistas y programas femeninos. La sección “shopping”, por ejemplo, es una cargada a esos productos absurdos que se venden como imprescindibles y milagrosos en televisión por cable. El test de la última edición plantea una pregunta esencial: “¿Sos tonta o te hacés?”. La página de inicio puede resultar confusa y, en cuanto a contenidos, a veces resulta tan liviana como las revistas de las que se ríe, pero La Chancleta da para mucho más.

 

 

Hay de todo...

 

Buscador de perlas

Entre las legiones de fanáticos del cine, hay muchos que además se dedican a buscar “perlitas”, es decir, esos pequeños –y a veces grandes– errores que se le escapan al director más cabal. Una página dedicada al tema está en http://usuarios.maptel.es/ggboo/, que contabilizó más de setecientos errores en 251 películas. Además de detallarlos, han establecido su propio ranking: lo encabeza Titanic, al que le encontraron 43 errores. También es muy graciosa la sección “Lo que sabemos de los norteamericanos gracias al cine de Hollywood”, donde cuentan, por ejemplo, que todos los números de teléfono estadounidenses comienzan con la característica 555 o que siempre tienen el cambio exacto para pagar el taxi. Para los argentinos hay un entretenimiento extra: como la página es española, en algunos casos hay que adivinar de qué películas se trata.

 

 

OVNI en la Argentina

Desde marzo, los creyentes en el fenómeno Ovni tienen su página criolla en www.geocities.com/CapeCanaveral/3823/, dividida en dos secciones: Ufozone BBS, que reúne fotografías y pequeñas reseñas de supuestos avistajes, e Informe Alfa, una revista electrónica dedicada al tema cuyo primer y único número pasea desde una crítica a las famosas autopsias de aliens hasta el proyecto SETI de búsqueda de inteligencia extraterrestre mediante la radioastronomía. Eso sí: para acceder a la publicación, los interesados en la ovnilogía deberán tener un descompresor, pues hay que bajar los artículos, comprimidos en formato Zip.